lunes, 14 de agosto de 2017

Apearlos del caballo

Ahora que voy a retomar la tiza y que la manzana de la discordia, la estatua ecuestre del general Lee en Charlottesville, comida por el óxido, se vuelve negra de horror, me ha venido a la cabeza Clarence Darrow. 

Hace tiempo, cuando vivía en Pensilvania, tuve la suerte de ver su casa, solo se puede ver por fuera ya que tiene moradores. Es una casa muy bonita. Es grande y blanca, de estilo victoriano, y tiene dos plantas octogonales. En ella se crió Clarence Darrow (1857-1938). Un ohionés nacido en Kinsman, un pueblecito fronterizo con Pensilvania. A Darrow, además de ser conocido por su agnosticismo, también se le conoce por sus dotes de orador, aunque se dice que una vez salió escaldado de una de sus batallas dialécticas con el orondo Chesterton, el Apóstol del sentido común, que era un defensor acérrimo de la presencia divina. A Darrow también se le conoce por ser el abogado defensor del caso Scopes Trial.

Clarence Darrow
El Scopes Trial, (El Juicio de Scopes, también llamado el Juicio del Mono), se encargó de poner en tela de juicio el fundamentalismo cristiano y permitir que en los colegios se enseñara la evolución. Heredarás el Viento es el título que se dio a la película que recogía el caso y que salió en 1960. Spencer Tracy figuraba en el reparto. De las aulas de Charlottesville también ha salido la iniciativa de retirar al deslustrado Lee, que lleva en la silla desde 1924, y que, por lo que parece, bajarlo, va a costar sangre. Por cierto, que aún queda, también en terreno público, otra estatua ecuestre de otro general confederado, el general Thomas Stonewall Jackson. Apearlos del caballo, ¿costará otro arranque fundamentalista? 

jueves, 10 de agosto de 2017

Kit de inglés 53: ¿Cuál es la palabra inglesa que hace más gracia?

Según un sondeo de la Universidad de Warwick en el Reino Unido, la palabra que más suelta la risa de los angloparlantes es booty. Los resultados han aparecido en la revista Behavior Research Methods. Booty en español es botín, pero claro, booty tiene más acepciones y botín no es la provocadora. 


La culpable es la forma que se usa en Estados Unidos para referirse a la parte posterior, sobre todo femenina, y que en español equivale a trasero.



En el estudio participaron 821 individuos a los que se les pedía evaluar 211 palabras en una escala de 1 al 5, siendo 1 la puntuación más baja. Otras competidoras que quedaron a poca distancia fueron tit, boobyhooter, todas ellas sinónimas, y como no podía ser menos, también relacionadas con la anatomía de las féminas. Esta vez en la parte superior.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Adiós

Hace unas semanas que vi un video en Youtube en el que Carol Kaye, probablemente uno de los mejores bajos eléctricos de nuestra era, le daba una clase magistral a Gene Simmons, el vocalista del grupo Kiss. Carol Kaye pertenecía al grupo denominado The Wrecking Crew. Así es como se conocía a estos músicos de estudio, profesionales a los que se contrataba para participar en las grabaciones de discos, que, durante los 60 y 70, trabajaron en Los Ángeles sin parar.

La lista con las grabaciones en las que participaron es larguísima. En un año bien podían hacer más de quinientas sesiones. Surfin' U.S.A, Be My Baby, Everybody Loves Somebody o I Got You Babe son algunas de las canciones en las que dejaron su magnífico sello.

Glen Campbell también fue componente de The Wrecking Crew. A él lo descubrí antes que a Kaye, pero no por su labor como guitarrista, a Campbell se le tenía por un mago de la guitarra, sino a través del incomparable Jimmy Webb, el compositor de MacArthur Park, no es esta una de sus mejores piezas, pero seguramente es de las más conocidas. Y es que Campbell, además de ser un guitarrista sensacional, también fue cantante. Y de los buenos. Su voz era limpia, una pura vibración de tonos nostálgicos adecuada para el country ligero. Su fuerte era todo, aunque me parece que era en las baladas donde la belleza de su voz y su técnica ejemplar nos deslumbraba. Campbell se nos fue ayer, pero su magia perdura. Aquí lo dejo con una canción de mi Top 10, Wichita Lineman, de Jimmy Webb.  


lunes, 7 de agosto de 2017

Patria USA

Phil Ochs, el gran cantautor protesta estadounidense, decía que "abandonar América era como perder 9 kilos y echarse una novia nueva". Ochs lo decía con la rabia que le daba ver a las injusticias exhibiendo sin pudor su natural desagradable por tierras americanas, no solo por las estadounidenses.

Años antes James Baldwin (1924-1987), ensayista y activista, considerado uno de los mejores escritores estadounidenses, también guardaba un sentimiento similar, admitiendo que "su amor por los Estados Unidos sobrepasaba cualquier afecto que pudiera sentir hacia otro país". Baldwin también concedía que ese reconocimiento le daba plenos poderes para criticar a la madre patria hasta su último aliento. Y eso es lo que Baldwin hizo con insuperable maestría.

Para recoger las faltas del amado país, y de paso, reconocer las propias, Baldwin optó por la extraterritorialidad. A los veinticuatro, cansado de escribir artículos y comentarios sobre la situación de los hombres y mujeres de color y de las cortas miras de la madrastrona (Baldwin era afroamericano a lo que había que añadir su bisexualidad), decidió instalarse en Francia. La sexualidad, la familia (su madre nunca le reveló quién era su padre biológico, y la relación con su padrastro, que quería que fuera predicador como él, era tensa), admitir la ineludible influencia blanca (Baldwin sentía debilidad por Dickens y Harriet Beecher Stowe, la creadora de La cabaña del tío Tom), y los conflictos raciales son los temas que perseguirán al pensador hasta el final de sus días. Pero sobre todo, lo que más le motivaba a seguir adelante era ser "un hombre honesto y un buen escritor".


Aquí dejo al maestro, a los ojos del desencanto cuestionándose la moralidad de la Patria.

¡Espera, no lo tires!

Lleva ya desde 1993 remontando pero el año pasado dio el do de pecho. Me refiero al vinilo. Sí. Los discos se están volviendo a poner de moda.


No sé si esta retromanía tendrá que ver con la nostalgia, el gusto por lo tangible y la curiosidad de los que no se criaron entre resinas plastificadas, seguramente se trate de un popurrí, pero, desde luego, hay algo innegable: la calidad del sonido. Porque, seamos sinceros, la voz de Frank Sinatra no suena igual en disco que en mp3, por muchos saltos que pegue la aguja, donde al pobre parece que le han dado un puñetazo en los carrillos.

Ante esta nueva demanda, las tiendas de discos están volviendo a reabrir sus puertas y también las fábricas. Eso sí, los que quieran empezar su colección que vayan preparando como siempre el bolsillo. Demostrado: La aguja afina el oído.

viernes, 4 de agosto de 2017

Kit de inglés 52: to rubberneck

Ahora que estamos metidos de lleno en las agonías del tráfico vacacional, y que los accidentes, esperemos que solo se queden en besos en los parachoques, parecen recrearse en la temporada estival, traigo una palabra que suele aparecer con bastante frecuencia en el mundo de la carretera. To rubberneck. La acción de disminuir la velocidad y estirar el cuello como si fuese de goma para ver lo que sucede con curiosidad morbosa. En una palabra: fisgonear y, de paso, crear atasco.

La palabra se compone de dos partes, rubber y neck, (goma y cuello). En cuanto al origen parece que data de 1892 y que precisamente se usaba en el contexto turístico, supongo que para referirse a los hábitos de los visitantes por meter las narices en todo lo que pillaran.

Una pronunciación aproximada sería algo así como rábernek y la buena es esta.

Aquí va la frase.

We rubberneck on the road (En la carretera nos ponemos a mirar a ver lo que pasa).


Y aqué dejo a Elvis rubbernecking (segundos 14-15).

miércoles, 2 de agosto de 2017

Saludos desde Boston y algunas recomendaciones útiles

Esta semana me temo que los posts serán bastante breves. Escribo desde Boston, mejor dicho, desde la biblioteca de la ciudad de Quincy, una ciudad al sur en zona playera. Y sí, se llama Quincy por el presidente, Quincy Adams. Quincy será mi nuevo hogar a partir de la segunda quincena de agosto.

Si cualquier mudanza implica un trauma, las que tienen a Massachusetts como destino final son especialmente dolorosas. Sobre todo los meses de agosto y septiembre, cuando miles de estudiantes universitarios, y futuros profesores de instituto, decidimos echarnos a la carretera con la U Haul, la furgoneta de mudanzas que uno alquila y conduce, a taponar las autovías del deseado estado.

Encontrar un lugar medianamente limpio y en condiciones donde no te sajen es otra odisea. Las codiciadas zonas de Cambridge, besadas por los harvaritas, intocables. El extrarradio tampoco es que sea accesible, sobre todo las zonas más yupificadas, Jamaica Plain y South Boston, por ejemplo, están inundadas de pipiolos en la veintena con sueldos gastronómicos.

Para los austeros por obligación, como yo, menos mal que aún nos quedan zonas no tan exploradas, aunque ya se notan las pisadas del dinero de las jóvenes tecnologías. Hasta que nos echen.

Una vez que se encuentra algo adecuado al presupuesto, se pide el primer y el último mes, una fianza y los honorarios del agente inmobiliario que ha intervenido en la transacción, si este existiera.

Con un poco de suerte, ese paso se lo ahorra uno, aunque requiere mucha paciencia encontrar un alquiler sin intermediario. Recomiendo Craigslist para estos hallazgos.

Saludos,
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